Crónica 2 (Juradó)

Ayer celebré la eucaristía con la gente. Fue una celebración alegre, con sus cantos negros y sus tambores ancestrales. Hice el signo de imposición de manos  y al final los bendije con el agua bendita. A ellos les gusta el agua, (de hecho DO” es agua, de ahí Apartadó, Juradó, Quibdó, etc.) Hoy salgo para otro pueblito. El lío es el viaje en lancha por el mar, me resulta pesado. Pero ahí vamos.

Llegó el momento de ir hacia el pueblo Cupíca. Nos dirigimos hacia el muelle en el que habíamos desembarcado. Al llegar nos dimos cuenta que el estero entre el río Juradó y el océano Pacifico estaba seco a causa de la marea baja, tocó esperar hasta las 11:30am para poder salir hacia Cupíca. Para los que nacimos frente al mar Caribe el fenómeno de la marea que hace que el mar pacifico se retire de la orilla tantos metros (por lo menos 30) es muy extraño. Pero el canal se llenó de agua y pudimos salir hacia la próxima parada evangelizadora.

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Una espacio donde quiero compartir mis experiencias, lo que voy encontrando en el camino. Que el Dueño de la vida, te bendiga. ¡Tú sabes!

2 Comments

  1. Jhon Jairo Gutiérrez Pretel
    2 septiembre, 2017
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    Mi hermano gracias por ese amor al pueblo negro, gracias por que con tu presencia y palabras nos animas a vivir en la alegria de los hijos de Dios. has traido a nuestro chocó esperanza y nos animas a vivir pensando en un futuro mejor. El Dios de la vida siga engrandeciendo tu ministerio. Gracias por tu amistad y apoyo, has sido un ejemplo para mi ministerio. Bendiciones

  2. Carolina
    2 septiembre, 2017
    Reply

    Poder narrar los hechos o acontecimientos que nos encontramos en el camino nos vuelven responsables de en comunicarlos. Entre más se hable y se diga más llamados hay!

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