Crónica 8 (El Valle y encuentro con Militares)

La mariposa extendió sus azules alas y comenzó a revoletear delante de nosotros como mostrándonos el camino. Su azul intenso contrastaba con el amarillo desértico del camino y la gran cantidad de verdes de la vegetación. De pronto nos salió al encuentro una muchedumbre que cantaban alabanzas y nos gritaban “bienvenidos”.  Era la comitiva de la iglesia de “El Valle” que nos venía a recoger. Iniciamos una peregrinación hacia el templo de aquel pueblo, iba rodeado de los jóvenes, de niños, de hombres y mujeres adultos que me abrazaban y me daban las gracias por venirlos a visitar. Llegué a una capilla abarrotada de gente, que cantaba y alababa a Dios con mucha fuerza, y comencé la eucaristía.

Los tambores suenan. Una bailadora y cantadora trae la ofrenda en nombre de todo el pueblo. Debe tener como 85 años, se le ha ido la juventud pero doy testimonio de que con ella, no se le fueron de sus huesos y de su alma el ritmo y el sabor. Por la edad baila lentamente pero por su conocimiento, lo hace bien acompasada mientras canta y ofrece a nuestro Dios los frutos de la tierra. Sólo atiné a seguir su sereno y expresivo baile y recibirle la ofrenda para ponerlas en el altar de Dios. Ella mientras me las daba me bendecía con palabras viejas untadas del cariño de los abuelos, me sentí en el cuenco de las manos de Dios por esa bendición dicha desde una boca que en las luchas de la vida ha dejado sus dientes.

Al terminar la misa fui a almorzar a la playa “El Almejal”, hermosa y agreste. Allí grabé un programa de Caracol. Luego bendije la estación de Policía del pueblo y viajé 30 minutos de regreso para Bahía Solano. En el camino, entramos al batallón de La Armada Nacional ubicada en la vía que del Valle comunica a Bahía Solano, allí conferencié con el personal de las fuerzas armadas (infantes de marina, guardacostas y policía) y regresé a la parroquia muy fatigado. Listo para rezar y dormir. Seguimos orando juntos.

plinero Written by:

Una espacio donde quiero compartir mis experiencias, lo que voy encontrando en el camino. Que el Dueño de la vida, te bendiga. ¡Tú sabes!

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